viernes, 31 de mayo de 2019

Mi Adolescencia

Etapa de cambios,
etapa de primeras experiencias,
experiencias mejores, peores
no siempre comprendidas.

Siembras la duda en tu alma,
creces en cuerpo y vida,
tus pensamientos, sentimientos
gustos varían.

Época del disfrute,
época del te quiero sin sentimiento,
época del ansia por crecer
pero no demasiado,
época de decir lo que en verdad te gusta
pero con disimulo.

¿Y cómo sabes lo que te gusta?
¿Cuándo es el momento para decirlo?
¿Qué pensarán tus seres queridos, tus amigos?

Preguntas, muchas preguntas, demasiadas preguntas, pocas respuestas.

La duda crece,
aumenta el suspense en tu vida, en tu alma
hasta que un día...

Te hartas,
llegas al límite,
no quieres seguir ocultando
parte de ti al mundo.

Ese mundo incomprensivo en su minoría,
minoría poderosa.
Ese mundo duro,
un mundo de baches, de camino abrupto.

Te das cuenta y te convences, te dices;
"soy así", ¿y qué le haces?

La gente ha de aceptarte
o apartarse.
Llegas con ganas de comerte el mundo,
de comerte lo que te pongan por delante,
quieres demostrar al resto;

"Si! Hoy día sigo siendo igual,
en actitud, carácter,
pero ya no temo admitir que soy homosexual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario